Cómo perder el miedo a viajar solo (Parte II y final)

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Continuamos con el futuro best-seller (¡ojalá!): “Cómo perder el miedo a viajar solo” . Consulten la parte I de esta entrega para los puntos 1 y 2. Los ya iniciados, sin más preámbulo, porque qué cansado que a uno lo atrasen con un prólogo (la mae que siempre se salta los prefacios en los libros) salten conmigo al punto 3: 3. El miedo es como el polvo: cuando te movés, se va Volviendo al pobre lado izquierdo de tu cerebro (que no está saliendo muy bien parado en este artículo, Lee más [...]

¿Cómo perder el miedo a viajar solo? (Parte I)

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Me subo al tren sin ver para ningún lado y, apenas me siento, apoyo la frente contra la ventanilla para que el mareo se me pase, aunque sea un poquito. Al menos, siento que necesito la estabilidad de un pinche vidrio, cuando todo a mi alrededor luce tan desconocido y tan vertiginosamente impredecible. Lo cierto es que estoy tan, pero tan cagada del pavor, que siento como si mi cuerpo fuera un pedazo de papel, a completa merced de los vientos huracanados del miedo. De feria, también siento (y digo Lee más [...]

¿Por qué viajo sola?

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Porque me tocó hacerlo. Así de simple. Lo siento si esperaban una oda al “quiero encontrarme a mí misma” de mujer psico-espiritual-yogui-wanna-be; o una oda al “lo hago para probarme a mí misma” de mujer independiente-omnipotente-mochilerofeminista, o algo por el estilo, pero les confieso algo: la verdad a mí no me gusta viajar sola. Nunca me ha gustado. Y eso que yo valoro profundamente mis ratos conmigo misma (escribir es un acto solitario al fin y al cabo). Pero no, la verdad Lee más [...]

Que lo bueno haga ruido (versión vietnamita)

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“Si yo hubiera descubierto a ese mae en mi balcón, seguro le tiro un zapato, me encierro en mi casa y llamo a la policía”, reacciona una de mis mejores amigas por Skype, mientras me encuentro (en el balcón de marras dicho sea de paso) hablando con ella acerca del día en que salí a la terraza de mi casa y me encontré con un mae que no conocía en medio de mi balcón. En ese momento, tuve una epifanía: es rajado cómo a mí se me ha desactivo el chip de la desconfianza que muchos llevamos Lee más [...]