Qué difícil es querer a un soldado israelí

Standard
  A él Me peina suave, tan suave, tan suavemente que podría seguir escribiendo suave por todos estos párrafos  y, ni aun así, podría describir lo suave que lo hacía. Como si de verdad el cabello pudiera dolerme. Me parece increíble que con esa mano tan grande pueda hacer algo tan delicado. Y, mientras lo hace, me parece increíble que, con esa misma mano, con la que con tanta suavidad él más bien me acaricia el cabello con un simple peine, pueda también disparar un fusil. Una Lee más [...]