Cuando sos la única tica en kilómetros a la redonda

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-So, where are you from? -Costa Rica. “Aquí vamos de nuevo…”, pienso para mis adoloridos adentros, mientras estoy frente a un médico vietnamita que me va a recetar antibióticos para lo que, felizmente, él cree es solo una infección intestinal después de haber rebotado por dos clínicas y haber recibido un cuasi diagnóstico de apendicitis. A estas alturas, para ser sincera, no le creo a ningún doctor y, estoicamente, me preparo para mi muerte inminente. Pero no sin antes haber Lee más [...]

Un país que sólo existe en mi mente

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Cuando ya llevás un rato viajando, te das cuenta del crónico deja-vú que, inevitablemente, te ataca cada vez que iniciás todas y cada una de tus conversaciones. El eterno retorno a las mismas respuestas. El curriculum vitae básico para descubrir cómo, por qué y por cuánto tiempo tu destino, y el de otros personajes, se han cruzado en la misma página. Y es que como si de un contrato tácito y secreto se tratara, en el mundo mochilero existe un cuestionario de rigor al que uno será sometido Lee más [...]

Volver

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-Señora: ¿necesita taxi? ¿Señora??????????????? ¡Qué putas...! Justo el recibimiento que esperaba: la versión tica del insufrible Rickshaw madame? traducida a la cruel clasificación criolla de una fémina de edad avanzada. Ya me lo decía mi israelí en moto, cuando allá en India, probaba sus capacidades de macho alfa y de prototípico judío al regatear con los maes de los rickshaws: en todo lado, los taxistas tienden a ser un dolor de picha. ¿De verdad me veo ya como una señora? Lee más [...]

Vos, quien pintarás los amaneceres

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A Martina, quien tal vez no se acuerde de este personaje, pero que es tan suyo como su sangre. Dicen que no hay nadie que no entre en tu vida justo en el momento indicado con una misión indicada. Yo creo en eso. Yo creo que vos, Gemma, entraste a mi vida para terminar coloreando los amaneceres. Lo confieso, mea culpa: hace algunos años llegué a odiar a España y a los españoles. Nada de qué persignarse: los latinoamericanos tenemos una relación amor-odio con la madre patria y sus zopetas Lee más [...]

Entonces, queridísimos lectores… ¿en qué nos habíamos quedado?

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Ah sí: en que nací un 16 de enero de 1981 y 26 años después, el jueves 13 de septiembre de 2007, un sujeto en motocicleta, que irrespetó una señal de alto alrededor de la 1 p.m., en el cruce entre la calle Uruca y la avenida principal de Pavas al oeste de la ciudad de San José (o, como daríamos la dirección en Costa Rica, en la esquina 100 metros al este del Pollo Cervecero) me cambió la vida. Yo nunca lo llegué a conocer. Ni sé cómo se llama. Es más, yo ni siquiera estaba ahí: en Lee más [...]