Él, quien tenía un nombre tan bonito…

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“Voy a escribir sobre vos”, le digo, mientras mi mejilla izquierda descansa sobre su rodilla y él juguetea con mi cabello suelto. “Ok”, escucho su voz. “Pero no pongás mi nombre. No quiero ser un personaje pequeño en una novela grande”. Una pena, porque él tiene un nombre tan, pero tan bonito... Pero él ya lo sabía y yo también: a la larga, ambos nos llegaríamos a convertir en un personaje secundario en la vida del otro, y luego en uno tan sólo referencial, y luego en uno Lee más [...]

Vos, quien pintarás los amaneceres

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A Martina, quien tal vez no se acuerde de este personaje, pero que es tan suyo como su sangre. Dicen que no hay nadie que no entre en tu vida justo en el momento indicado con una misión indicada. Yo creo en eso. Yo creo que vos, Gemma, entraste a mi vida para terminar coloreando los amaneceres. Lo confieso, mea culpa: hace algunos años llegué a odiar a España y a los españoles. Nada de qué persignarse: los latinoamericanos tenemos una relación amor-odio con la madre patria y sus zopetas Lee más [...]

Georg

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Usualmente, como viajo sola, intento escoger a mis couchsurfers lo más cuidadosamente posible. Aunque estoy intentando abandonar la paranoia de que todo el mundo quiere robarte o violarte, siempre hay que tener cuidado, de manera que invierto mi tiempo leyendo referencias de cada uno de ellos y sus perfiles para ver si tenemos algo en común o algo de lo que pueda aprender. Ley de seguridad de oro. De esta manera, me he encontrado con buenas personas a lo largo del camino y he hecho amigos. Imposible Lee más [...]