Nunca saber dónde podés terminar… o empezar

Standard
Muévete y el camino aparecerá -Proverbio Zen Queridísimos lectores: El caballito ha estado bastante quieto, empolvándose en el rincón. Ese, de todas maneras, suele ser el destino de los juguetes de antaño, de esos que ya no se usan porque las responsabilidades de gente grande los fueron relegando a la esquina de las cosas que siempre pueden esperar o que, por obsoletas (como suelen ser los caballitos de madera) se dejan de usar. Así que volverme a subir al caballito y escribir Lee más [...]

Qué difícil es querer a un soldado israelí

Standard
  A él Me peina suave, tan suave, tan suavemente que podría seguir escribiendo suave por todos estos párrafos  y, ni aun así, podría describir lo suave que lo hacía. Como si de verdad el cabello pudiera dolerme. Me parece increíble que con esa mano tan grande pueda hacer algo tan delicado. Y, mientras lo hace, me parece increíble que, con esa misma mano, con la que con tanta suavidad él más bien me acaricia el cabello con un simple peine, pueda también disparar un fusil. Una Lee más [...]

El síndrome del eterno viajero

Standard
“El síndrome del eterno viajero es la sensación de no estar a gusto en ningún sitio porque necesitás estar en otros.  Es la ansiedad que sentís al pensar que nunca serás feliz en un solo lugar”. Ese es el diagnóstico. Entre la bipolaridad y otras locuras, por supuesto, como mi fobia a la gente con cabeza de animal o con una cabeza que, definitivamente, no es la que les corresponde. Claro: tenía que ser una enfermedad. Una alteración. Y una alteración es algo que no es normal. Lee más [...]

Un país que sólo existe en mi mente

Standard
Cuando ya llevás un rato viajando, te das cuenta del crónico deja-vú que, inevitablemente, te ataca cada vez que iniciás todas y cada una de tus conversaciones. El eterno retorno a las mismas respuestas. El curriculum vitae básico para descubrir cómo, por qué y por cuánto tiempo tu destino, y el de otros personajes, se han cruzado en la misma página. Y es que como si de un contrato tácito y secreto se tratara, en el mundo mochilero existe un cuestionario de rigor al que uno será sometido Lee más [...]

Nunca me quedo porque nunca nadie dice: “Quedate”

Standard
Cuenta la leyenda que hace unos años, un grupo de amigas solteronas y yo (la más solterona de todas probablemente), nos reunimos un 14 de febrero para ir a un bar a tomarnos unas birras de despecho. Correcto: no nos juzguen. El que no se haya emborrachado al ritmo de Franco de Vita, de Alejandro Sanz o, en el peor de los casos, de Paquita la del Barrio, que tire la primera piedra. O bueno, con lo que narro a continuación, tal vez sí puedan juzgarnos un poquito: y es que aparte del maquillaje Lee más [...]