Nunca me quedo porque nunca nadie dice: “Quedate”

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Cuenta la leyenda que hace unos años, un grupo de amigas solteronas y yo (la más solterona de todas probablemente), nos reunimos un 14 de febrero para ir a un bar a tomarnos unas birras de despecho. Correcto: no nos juzguen. El que no se haya emborrachado al ritmo de Franco de Vita, de Alejandro Sanz o, en el peor de los casos, de Paquita la del Barrio, que tire la primera piedra. O bueno, con lo que narro a continuación, tal vez sí puedan juzgarnos un poquito: y es que aparte del maquillaje Lee más [...]

One day baby we’ll be old and think about the stories that we could have told…

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Como un mantra, caído desde la radio en el carro de Miguel (mi amigo español, quien me conduce hacia el aeropuerto de Munich para tomar mi vuelo hacia Delhi), la canción repite lo mismo una y otra vez: One day baby we'll be old and think about the stories that we could have told... Esa pasión por coleccionar historias. Por coleccionar recuerdos, pues de eso está hecha la vida: de recuerdos. Creemos ingenuamente que la vida está hecha de presente, cuando en realidad está hecha de pasado. Lee más [...]

Encuentro cercano con el Dalai Lama

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El Dalai Lama... bueno, es que siendo su vecina, en algún momento me lo tendría que encontrar, aunque no fuera precisamente porque ambos hayamos salido al mismo tiempo a comprar el pan. Así que henos ahí, a un metro de distancia uno del otro, mientras me encuentro arrodillada y rodeada por fervorosos tibetanos y un grupo de españoles con quienes me he sentado para fines de traducción, en el templo de Tsuglagkhang, la residencia oficial de su santidad. Y aunque si bien es cierto que adoro Lee más [...]

Novela tibetana corta (Parte II)

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Capítulo 2: De cómo un festival budista puede tornarse color rojo, indistintamente si es tonalidad comunista o tibetana. El tiempo: 5 de marzo de 1988. La escena: el templo de Tsuglagkhang (de casi imposible pronunciación) en Lhasa, al cierre del festival de Monlam, con unos tres mil o cuatro mil monjes en plena protesta por la libertad del Tíbet. Alrededor de la plaza, soldados chinos apuntándoles con armas. Dos días antes, Jampa Phuntsok, un monje budista, se alzó en medio del festival Lee más [...]

Novela tibetana corta (Parte I)

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Introducción: De cómo soñé con un monje y apareció a la mañana siguiente para el desayuno Caminar por las calles de McLeod Ganj es como caminar entre una biblioteca, de cuyos estantes llenos de libros los personajes se han escapado y pululan por las calles, camino del templo, camino de las clases de inglés conversacional y camino de las terrazas por las cuales se ve respirar a los Himalayas debajo de su manta de nubes, en su temporal sueño monzónico. Todos, todos, TODOS aquí tienen Lee más [...]