Stonehenge: por qué deberías ir aunque te digan que no vale la pena

Standard
Ese día descubrí que era bruta. Brutísima. Imbécilmente bruta. Estúpidamente bruta. Mentecatamente bruta. En fin, valga decir que, junto con el día en que me compré unas botas góticas de plataforma indomable por la módica suma de 100 dólares, y aquel en que decidí matar con una escoba a una mosca posada en una lámpara, este día quedará escrito, definitivamente, en los anales de mis momentos intelectuales más oscuros. Sentada junto a la ventana, desde la cual con toda claridad he Lee más [...]

Cosas que se quedaron en el tintero

Standard
El mejor beso No, no fue con vos. Fue con otro. Con otro español. Diay sí, consabida es mi debilidad por los españoles. Es la madrugada, pero el sol se resiste a salir con temprana desgana primaveral. Estamos sentados en el sofá, azul oscuro como el cielo que queda más allá de la ventana. Fumamos pausadamente, sin la prisa de los opiáceos. Aún tenemos en los labios el sabor del vino. Aún tenemos en el cuerpo el calor de la discoteca. Aún tenemos en las manos esa tensión sexual Lee más [...]

Mind the gap

Standard
Everything you heard about London is true. La guardia real está conformada por soldaditos de plomo mecánicamente coordinados. Todo cuesta no sólo un ojo de la cara, sino también un riñón. Y efectivamente: los ingleses tienen los dientes más feos de todo el universo odontológico. También, según narra la leyenda de Lonely Planet, los museos son gratis. Y mandaría huevo que no lo fueran, considerando que, como el British Museum, guardan en sus salas fachadas de la Acrópolis, un moái Lee más [...]